Quiere saber qué referencias tenemos. Casi todo el que me llama por primera vez me lo pregunta tarde o temprano, y es la pregunta adecuada. Pero en nuestra profesión la respuesta no es la que usted espera, y vale la pena explicar por qué.
Qué referencias publicamos y por qué solo esas
Una reseña es una valoración escrita por un cliente; una referencia es información sobre para quién hemos trabajado. En nuestra profesión, la mayor parte de los trabajos nunca se hace pública, y así debe ser. Por eso en nuestra web solo encontrará una selección de referencias, no una lista completa de clientes y encargos.
Solo publicamos referencias de personas y organizaciones que lo han autorizado expresamente, y siempre se trata de actos públicos: conciertos, festivales, encuentros deportivos, bailes de gala o apariciones públicas. Allí estábamos a la vista de todos los presentes. Nuestra presencia no era, por tanto, ningún secreto, y darla a conocer no revela nada nuevo.
Los encargos privados no los mencionamos nunca: ni la protección de familias, ni los viajes, ni las reuniones de negocios, ni el lugar donde vive el cliente. El mero hecho de asociar un nombre a un servicio de seguridad ya puede ser delicado. Y ni siquiera en una referencia pública damos a conocer rutas, medidas de seguridad ni otros detalles confidenciales.
Así pues, una referencia pública y la discreción no están reñidas. Hay dos condiciones decisivas: el consentimiento del cliente y que el acto fuera público. Encontrará un resumen en la sección Referencias.
¿Cómo puede verificarnos, entonces?
Además de las referencias públicas, conviene comprobar también los siguientes datos. Algunos figuran en registros públicos; el resto se lo acreditaremos cuando nos reunamos:
- Registro Mercantil. Bodyguard Group s.r.o.®, ID de empresa (IČO) 07608853, n.º de expediente C 303957, inscrita en el Tribunal Municipal de Praga. La inscripción, el órgano de administración y el domicilio social los encontrará en el registro público en un minuto.
- Licencia. En la República Checa, la vigilancia de bienes y personas y los servicios de detective privado son actividades reguladas que exigen licencia. Quien no la tiene no puede prestarlos legalmente. Puede comprobarlo en el Registro de Licencias Comerciales.
- Seguro de responsabilidad civil. Pregunte por su importe y su alcance. Una agencia seria le dirá la cifra y se la acreditará.
- Personas concretas. Quién estará exactamente a su lado. No «nuestro equipo», sino el nombre, la experiencia y los idiomas de la persona a la que se asigne su encargo.
- Otras referencias, a petición. Además de las que figuran públicamente, podemos facilitarle otras referencias de forma individual, siempre que el cliente en cuestión lo autorice y la naturaleza del encargo lo permita.

Lo que más nos preguntan los clientes
Con los años, las preguntas se repiten, así que vale la pena responderlas de antemano.
«¿Se dará cuenta la gente de que llevo guardaespaldas?» Si usted no quiere, no. La mayor parte de nuestro trabajo consiste en traslados, planificación y reconocimientos previos de los lugares, es decir, en cosas que suceden antes de que usted llegue a su destino. La escolta visible la empleamos donde tiene que disuadir, no en todas partes.
«¿Cuántas personas necesito?» Por lo general, importa más la preparación que el número. Una sola persona bien preparada consigue más que tres que llegan a ciegas. En la primera consulta le diré con franqueza si creo que necesita menos de lo que esperaba.
«¿Y si pasa algo en el extranjero?» Precisamente por eso preguntamos por la ruta, las fechas y el programa antes de prometer nada. Sin esa información no se puede planificar con sensatez ni el traslado ni un plan de retirada.
«¿En cuánto tiempo pueden empezar?» Para situaciones urgentes tenemos una línea operativa las 24 horas. Pero en un encargo habitual lo honesto es reconocer que, cuanto antes se ponga en contacto con nosotros, mejor trabajo haremos. Una protección acordada con un día de antelación siempre será menos sólida que una acordada con una semana.
Lo que considero una verdadera referencia
La mejor carta de presentación de nuestro trabajo es aquella de la que nadie habla. El cliente se marcha según lo previsto, no ocurre nada y nadie se acuerda de nosotros. Sobre eso es difícil construir un marketing, pero es exactamente lo que la gente busca cuando nos contrata.
La segunda carta de presentación es que los clientes vuelven. Hoy la mayor parte de nuestro trabajo procede de dos fuentes: clientes que repiten y las recomendaciones que ellos hacen a otros. En un servicio que nadie contrata con gusto y que cuesta dinero, lo considero una señal importante de confianza.
Si quiere ver cómo es nuestro trabajo por dentro, hemos redactado varios estudios de caso: anonimizados, sin nombres, fechas ni rutas, pero con una descripción concreta de qué tuvimos que resolver y cómo lo hicimos.
Antes de contratarnos
Solo le recomiendo una cosa: concierte una consulta personal y pregunte directamente. Por las personas, por el seguro, por lo que ocurre si el plan se tuerce. Las respuestas le dirán más que cualquier reseña, tanto en nuestro caso como en el de cualquier otra agencia.
La consulta no le compromete a nada y es confidencial. Si de ella se desprende que no necesita protección, se lo diré.



